El Sevilla de Lopetegui tiene identidad, y eso le está proporcionando llegar más lejos que nunca. De momento, ya es el mejor Sevilla de su historia en Liga a estas alturas y sigue soñando con ganar la Liga. El liderato está a tres puntos, a la espera de lo que hagan el Atlético y el Real Madrid. ¿Por qué no?
La realidad es que el equipo hispalense está llegando en buena forma al tramo final de la temporada. Y en ningún momento muestra falta de ambición, lo cual quedó demostrado con una reacción impecable al gol tempranero de la Real Sociedad en los primeros instantes de encuentro.
Porque fue Carlos Fernández el que protagonizó la primera sorpresa del día. Sevillista de cuna y reciente venta al conjunto ‘txuri-urdin’, el delantero de la Real Sociedad adelantó a los suyos con un derechazo de volea perfecto en un centro lateral. Comenzó de la mejor manera el conjunto de Imanol, que se lo creyó desde el principio.
Sin embargo, pasada esa pequeña tormenta donostiarra, el Sevilla despertó y pronto se asentó sobre el terreno de juego. Y un partido entre estos dos equipos actualmente, siempre es sinónimo de espectáculo. Primero amenazó con el empate Ocampos, salvó Remiro y llegó el tanto del empate solo dos minutos después.
La fortuna sonrió al Sevilla: un rechace dentro del área permitió a Fernando plantarse solo ante Remiro para definir a la perfección y empatar el choque. Un gol clave para la remontada, porque apenas dos minutos después llegó el 1-2, obra de un En-Nesyri listo que aprovechó un disparo lejano al palo de Ocampos. Mazazo exprés para la Real, que no supo levantarse en la primera parte.
Con un Fernando inconmensurable en la sala de máquinas y la velocidad de los puntas, el Sevilla dominó el partido a su antojo hasta el descanso. De hecho, mereció irse con una mayor ventaja al intermedio, pero el palo evitó el tercero para En-Nesyri y Remiro se hizo enorme bajo palos.
En la segunda parte, la Real Sociedad mejoró a raíz de monopolizar más la posesión del balón, algo que en el primer tiempo le faltó. Sin embargo, en ningún momento estuvo el equipo de Imanol cómodo, mérito del buen trabajo en la presión del Sevilla, que nunca bajó su listón de intensidad.
A la contra pudo finiquitar el choque En-Nesyri, pero erró en el mano a mano y mandó su disparo fuera ante Remiro. La Real Sociedad apretó en el tramo final con envíos directos al área y algunos saques de esquina, pero el Sevilla no dejó escapar un triunfo que le permite seguir soñando por la Liga.