Poste y Gool

Líderes

Los meses pasan y este no es, evidentemente, aquel Atlético que arrollaba. Se le notan las dudas, la presión en el cogote de los dos ‘cocos’ que se pasaron toda la primera vuelta cogiendo moscas. Pero en sus peores momentos sigue sacando corazón para decir «aquí estoy», recordar que no renuncia a nada y que esta carrera va a ser muy larga.

El equipo de Diego Pablo Simeone resolvió una papeleta complicada. Después de la decepción en Stamford Bridge contra el Chelsea, un rival tan necesitado como el Alavés era un arma de doble filo. Pero el Atlético cumplió y sacó un triunfo, que era lo que le contaba, aunque fuese con lo justo.

Porque el Atlético no brilló en absoluto, pero le sirvió contra un Alavés que no aprovechó lo poco que tuvo. Ahí, todo el mérito para Jan Oblak. Otro día más, el esloveno saltó al campo con la aureola sobre su coronilla. Stefan Savic le debe una buena a su portero, que le sacó un penalti a Joselu cuando el partido parecía medio muerto.

Ahí es donde el Atlético tiene un problema importante. En que ya no ofrece esa solidez que antes convertía un 1-0 en un partido resuelto. Ni siquiera frente al Alavés, que pese a cuajar un choque interesante no consiguió generar peligro por sus propias imprecisiones.

El Alavés no interpretó ni mucho menos mal el encuentro. Adelantó la línea, mordió para que nadie controlase a gusto y obligó a Suárez a recibir y disparar en posiciones muy lejanas. Y de paso, salía de vez en cuando en contraataques a los que como decíamos, les faltaba ese algo para terminar en ocasión.

La más clara la tuvo Joselu y fue en un remate que acabó tocando la defensa. Pere Pons le sirvió el pase ante Oblak mordido, demasiado lento, y el ‘9’ se quedó sin sitio. Ahí quedaba la cosa mientras se sucedían las polémicas. En un área, el Alavés reclamaba penalti por un empujón de Hermoso. En el otro, Martínez Munuera desechaba tras ver en la pantalla una pena máxima de Édgar. Giménez cabeceó y el balón le dio claramente en los brazos, pero vio falta previa del central.

Suárez marcó en el primer tiro a puerta

El Atlético terminó bien el tramo final de la primera parte y siguió en esa línea durante el inicio de la segunda. Así llegó el gol, un buen cabezazo de Luis Suárez tras un centro sensacional de Kieran Trippier. Celebraba con rabia el uruguayo, que hacía su gol número 19 de la temporada.

Marcos Llorente estuvo cerca de ampliar el marcador pocos minutos después, pero respondió Pacheco. Qué portero tiene el Alavés. El esta vez mediocentro llegó de segunda línea ante un nuevo servicio de Trippier. Remató de zurda y el meta ‘babazorro’ sacó la mano rápida para despejar contra el larguero.

Pero ahí quedaron los empellones del Atlético, que poco a poco fue apagando el ritmo del partido. Pellistri, el mejor del Alavés, intentó elevarlo volviendo loco a Carrasco, aunque nuevamente sin acierto. Y solo Suárez aparecía de vez en cuando en el área vitoriana para sacarse algún disparo que pusiera el «uy» en su banquillo.

De la nada al penalti de Savic

Moría el partido, o esa era la sensación, hasta que a Stefan Savic le dio por soltarle un codazo en la cara a Luis Rioja. Cuerpearon ambos por un balón y justo antes de salir del área, el montenegrino golpeó al cabeceño. Seguramente sin querer, claro, pero de forma torpe. Y eso el VAR sí que no lo pasó por alto.

Ahí es donde entró en juego Jan Oblak. Uno de los mejores porteros del mundo, pero su historial en los penaltis no le apoyaba. Apenas ha parado en su carrera, pero a Joselu le tocó entrar en su corta lista. A falta de cinco minutos para el final, el ‘9’ alavesista tiró a la izquierda, el esloveno le adivinó la dirección y se estiró para despejar.

Cara de alivio de Simeone, también de Savic. El Atlético dejó de perder puntos por una semana para mantener su distancia con Barça y Real Madrid. Lo que habrá que ver es si a los de Simeone, jugando así, les da para aguantar el pulso.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

P