Poste y Gool

Goleada Merengue

El Real Madrid cambió la emoción de las victorias agónicas por la tranquilidad de los deberes hechos con tiempo. El equipo blanco goleó, convenció y se divirtió a costa de un Mallorca que se puso a sí mismo la carretera demasiado cuesta arriba en los primeros minutos.

Al ver a este equipo, la diferencia salta a la vista con el de Zidane. La verticalidad y la ambición parecen muchos mayores con un Carlo Ancelotti que vuelve a recuperar al Madrid ofensivo y hambriento que ya se vio bajo su primer mandato. El técnico italiano metió cambios, como ya prometió, en el once. Camavinga, Rodrygo y Asensio fueron titulares, y el balear, que se medía a su ex equipo, fue el rey de la noche, con permiso del sublime Benzema.

Cuando un partido se rompe a los tres minutos, el espectador neutro y el del equipo beneficiado suelen frotarse las manos. Ese fue el tiempo que transcurrió desde el arranque hasta el error de Gayà. El defensa visitante no controló bien un balón manso y Benzema, siempre al loro, se lo arrebató. El ‘9’ encaró a Manolo Reina y, con un remate cruzado, abrió la lata para sumar el que entonces era su séptimo gol en Liga.

El Mallorca mostró mejor cara arriba que en defensa. Kubo se asomó en el 5′ tras comerle la tostada a Miguel Gutiérrez y probó suerte, aunque con un tiro desviado. Fue la primera vez del japonés en el Bernabéu, aunque con una camiseta distinta a la que él soñaba lucir en el templo blanco.

El vértigo se apoderó del partido en los primeros minutos. Otro error de los baleares, esta vez en las botas de Kang-In Lee, casi le cuesta otro disgusto a los de Luis García, pero Benzema y Valverde no lograron sacar provecho al contragolpe.

Asensio y su festival de la reivindicación

Asensio comenzó a avisar con un intento directo desde el córner que salvó Reina ‘in extremis’. Pero lo que no podría evitar el meta visitante es que el ex del Mallorca se convirtiese en el gran protagonista de la noche, un papel principal que empezó a interpretar en el 24′.

Kubo y Lago Junior rozaron el empate y Benzema, entre medias, pudo ampliar la ventaja, pero fue el ’11’ madridista el que anotaría el segundo tanto del encuentro. Y de nuevo, gracias a una imprecisón atrás de los bermellones. Asensio se coló en el primer palo para llevar al fondo de las redes un balón nacido entre los malos despejes de Valjent y Manolo Reina. 2-0 y otra piedra para la maleta de los baleares.

Sin embargo, la respuesta fue inmediata. Kang-In Lee, el mejor mallorquinista de largo, puso el 2-1 con un ajustado zurdazo desde la frontal tras un buen eslalon. El ex del Valencia comienza a demostrar lejos de Mestalla que el potencial que todos le presuponían lo tiene y que solo necesitaba minutos y cariño para comenzar a sacarlo.

Pero si rápida fue la reacción visitante, la del Madrid tampoco se hizo esperar demasiado. En el 27′, dos minutos después, Asensio firmaba su doblete a pase de Benzema. El francés le asistió para que el ’11’ se llevase la bola con un buen control y batiese a Reina con un remate con bote incluido que volvía a poner la ventaja de dos tantos en el luminoso.

Hasta el descanso, el partido se tomó un respiro y el marcador, unas vacaciones más que merecidas. El Madrid tuvo alguna llegada interesante, como una de Vinicius tras un caño que definió como el viejo Vinicius o un balón de Asensio que no fue gol porque la zaga lo sacó casi bajo palos. El pitido final llegó tras una petición del Mallorca de un penalti por un golpe de Nacho a Hoppe que no fue correspondida y después de un par de tiros de Benzema y Vinicius que atrapó Reina.

La apisonadora, cuesta abajo y sin frenos

El arranque de la segunda mitad parecía ser un clon al del primer tiempo. Y es que en el 48′, Vinicius perdonó el cuarto en otra acción que recordó al jugador que todo lo hacía bien menos la definición. Recortó a su par y se quedó solo ante el portero visitante, pero le tiró el balón flojo a las manos. Y un minuto después, llegaba un gol que lo fue durante unos pocos segundos.

Benzema mandó al fondo de la portería una gran asistencia de Rodrygo desde la derecha. Pero en el desmarque, el francés tocó por detrás a Sastre, que cayó en el área y pidió una falta que le concedió Alberola Rojas tras revisar el VAR. El marcador volvía a un 3-1 que, eso sí, tendría los minutos contados.

Tras un agarrón sobre Rodrygo que no fue castigado con penalti, llegó el ‘hat trick’ de Asensio. El ’11’ definió a la perfección desde la frontal a pase de Benzema. Con el interior de la bota, la zona reservada para los talentosos, puso el balón cerca de la cepa del palo derecho de un impotente Manolo Reina. El 4-1 dejaba visto para sentencia el choque.

Los cambios se empezaron a suceder, pero no disminuyó la velocidad del choque. Los que entraban querían unirse a la fiesta y demostrar y los que quedaban en el césped buscaban tomarse la última. Eso hizo Benzema tras alguna buena llegada del Mallorca que se quedó sin premio. El ‘9’ se aprovechó de la fortuna con un control con la chepa que le quedó manso en el área. Además, su tiro pegó hasta en dos rivales antes de batir a un Reina que nada pudo hacer ante tanto capricho del destino. Ese tanto fue el número 200 de Karim en Primera.

Ya en el 84′, Vinicius le puso en bandeja a Isco, que no marcaba desde febrero de 2020, el definitivo 6-1. El malagueño recibió en el área y, de primeras, finiquitó un encuentro que aún pudo tener algún gol más, pero dos remates de Jovic, que tuvo presencia en el área en los pocos minutos que tuvo, y un mano a mano de Antonio Sánchez que salvó Courtois se quedaron en el limbo.

El Real Madrid se coloca líder con 16 puntos en la clasificación, pero también lidera en sensaciones y en ilusión, al menos, entre su afición. Por su parte, el Mallorca se queda décimo con ocho unidades a falta del resto de resultados y ve frenado su buen arranque de campeonato con un punto de los últimos nueve.

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