El rey de las 168 libras sigue dictando sus propias reglas y al parecer, también domina la máquina del tiempo. A sus 36 años de edad y con más de dos décadas de batallas en el cuadrilátero, Saúl ‘Canelo’ Álvarez atraviesa una etapa de plenitud absoluta. Lejos de pensar en el retiro o en el inevitable paso de los años, el tapatío dejó un mensaje claro para el mundo del boxeo: el motor está intacto y la carrocería luce mejor que nunca.
Durante una explosiva aparición en The Pat McAfee Show, el hijo pródigo de Guadalajara encendió las alarmas de su próximo rival, el temible Christian Mbilli, a quien enfrentará este próximo 31 de octubre con el título Supermediano del Consejo Mundial de Boxeo (WBC) sobre la mesa.
"ME SIENTO COMO DE 26 AÑOS"
El mexicano aseguró que físicamente se siente como un muchacho de 26 años, pero con el colmillo y la maestría de un veterano que empezó a repartir
golpes en el terreno de paga cuando apenas era un adolescente.
«Me siento como de 26, pero con más experiencia. Me siento muy bien», sentenció un Álvarez sereno, maduro y, sobre todo, calculador.
Pero, esta eterna juventud no es obra de la casualidad, sino de la evolución. El Canelo reveló que ha revolucionado su forma de entrenar, dejando atrás la vieja escuela para darle paso a la ciencia. Hoy, el tapatío utiliza tecnología de punta como una herramienta fundamental para escanear y conocer su cuerpo al milímetro, definiendo con exactitud milimétrica las cargas de trabajo que necesita en cada sesión del gimnasio. Nada se deja al azar. Para este compromiso, Álvarez empacó las maletas y mudó su cuartel general a Gandía, España.
En el viejo continente, el multicampeón ha encontrado la paz y la concentración necesarias para poner su físico en condiciones inmejorables tras semanas de un campamento brutal. Y vaya que lo va a necesitar. El equipo del Canelo sabe perfectamente que Christian Mbilli no es ningún flan; es un peleador agresivo que exige oxígeno
extra. Por ello, el mexicano fue tajante al señalar que su enfoque principal en estas tierras ibéricas ha sido blindar su resistencia cardiovascular para
neutralizar el estilo asfixiante del retador.
Estamos a las puertas de un combate trepidante este 31 de octubre. Saúl Álvarez nos quiere demostrar que la edad es solo un número en su pasaporte y
que, con la mezcla perfecta de ciencia, experiencia y sangre azteca, todavía hay Canelo para rato.