San Mamés acogió uno de los partidos por excelencia de la Liga Española. Dos históricos del campeonato se vieron las caras y ofrecieron un partido vibrante, más digno de una de las últimas fases de la temporada que de un comienzo de curso en el que aún no está claro qué esperar de cada uno. El Athletic fue mejor durante aproximadamente una hora, física y futbolísticamente, pero terminó muerto físicamente y a merced de un Barça que se quedó cerca de darle la vuelta.
Volvió el público al templo rojiblanco y el Athletic fue otro. Tres saques de esquina en los primeros dos minutos y un Barcelona dubitativo, en el que especialmente Neto y Eric García, tocado anímicamente antes de arrancar, lo pasaron mal. Los azulgranas estuvieron a años luz del rendimiento ofrecido en la primera jornada, pero pudieron adelantarse a las primeras de cambio. Depay confirmó que su adaptación va por muy buen camino y le sirvió el 0-1 en bandeja a un Braithwaite que recuperó pasadas pesadillas y mandó la ocasión al llimbo sin portero.
La acción fue un espejismo. El Athletic siguió machacando con un fútbol directo que le hizo mucho daño al Barcelona. Neto y Eric García eran un flan, Dest estaba disperso y Piqué no aportaba la calma necesaria. Entre medias, un latigazo al larguero de Sancet que volvió a evidenciar la endeblez de una zaga completamente a merced de los bilbaínos.
Sin centro del campo
El Barça se multiplicaba en defensa en vano. De Jong apareció más en el primer tiempo para sofocar errores que para generar juego. El neerlandés apagó otro fuego de Neto recién rebasado el primer cuarto de hora y evitó lo que parecía el 1-0 de Williams.
Para entonces, los tres centrocampistas ‘culés’ se preocupaban más de perseguir rivales que de tener el balón. Busquets estaba desquiciado y Pedri con la cabeza en unas vacaciones que le debieron llegar mucho antes y que empezará esta semana. La lesión de Piqué, sustituido por un gran Araujo, fue el culmen de las desgracias en un Barça que echaba demasiado de menos a un desaparecido Griezmann.
Antes del descanso, tanto Vencedor como Williams tuvieron el gol a un paso en el corazón del área y el broche a un primer tiempo entretenidísimo lo puso el gol anulado de forma muy rigurosa a Araujo por una falta previa de Braithwaite. La chilena del charrúa no sirvió de nada.
La charla de Koeman no espabiló al Barça y el Athletic estuvo a punto de marcar nada más volver al campo en otro error de Neto y Eric García ante Williams. Araujo, protagonista al final de los primeros 45 minutos, lo fue al comienzo de los segundos: salvó bajo palos el 1-0 de Berenguer.
Pero el Barcelona no le encontraba el punto ni la intensidad al choque. A los de Koeman les costaba mucho hacerse con el esférico y, en uno de los muchos saques de esquina de los que disfrutó el Athletic, Íñigo Martínez se anticipó a Eric García para hacer el primero.
El segundo tiempo, pese al gol de los ‘leones’, ya estaba mucho más equilibrado. Dest pudo empatar nada más sacar de centro y Braithwaite también estuvo cerca del 1-1 en una ocasión en la que ganó muy bien la posición a su par y no pudo superar a Agirrezabala.
El Athletic cada vez lo fiaba todo más al contragolpe y tampoco se vio ayudado por los cambios de Marcelino. El último cuarto de hora fue puramente azulgrana. De Jong se quedó a centímetros de que una maravillosa vaselina fuera el empate y Griezmann no pudo aprovechar el rechace del larguero.
Casi en la siguiente acción, Depay recibió de Sergi Roberto, puso el turbo y se estrenó en Liga como ‘culé’ con un estupendo latigazo al primer palo ante el que Agirrezabala quizás pudo hacer algo más. El Athletic pedía la hora y el propio Depay perdonaría una ocasión mucho más sencilla y casi calcada, esta vez a pase de De Jong.
Con el tiempo cumplido y el triunfo escapándosele de las manos, el Barça aún se llevó un susto de campeonato. Nico Williams aprovechó un error azulgrana y se plantó mano a mano ante Neto. Eric García, al más puro estilo Valverde ante el Atlético, zancadilleó al hermano de Iñaki, vio la roja y evitó la derrota del Barça en el que ya es uno de los mejores partidos de lo que va de temporada. Un 1-1 escaso, pero valioso por el desarrollo del choque.