Poste y Gool

El adiós de Saúl Álvarez se acerca

El boxeo mexicano está en la búsqueda de un nuevo ídolo ante el inminente retiro de Saúl Canelo Álvarez. Su victoria sobre Christian Mbilli en Arabia Saudita para recuperar el campeonato supermediano del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) demostró que el pelirrojo, de 36 años, es por mucho la figura deportiva, comercial y mediática más importante para el pugilismo en el país, a pesar de las críticas que ha enfrentado durante toda su carrera.

“La búsqueda se iniciará porque ahorita no hay nadie que pueda tomar su lugar. Con él ocurre un fenómeno peculiar, es como un Mayweather Jr mexicano; muchos quieren que gane y otros que pierda, pero siempre lo ven. Teníamos esperanzas con que Emmanuel Vaquero Navarrete y David Picasso se perfilaran a esos niveles, pero sufrieron duras derrotas. A los más encaminados que veo son Isaac Pitbull Cruz y Rafael Divino Espinoza”, declaró a La Jornada el ex boxeador Jhonny González, quien atribuyó la falta de nocauts del tapatío con un declive natural de su físico por las lesiones y la edad.

La cartelera México contra el Mundo, que se celebró en Riad, parecía ser una noche de consagración para distintos púgiles tricolores; pero se convirtió en una velada que reveló inquietudes para el futuro. Picasso cayó por decisión divida ante el filipino Carl Martin y Jaime Munguía retuvo con dificultades su título de peso supermedia-no de la Asociación Mundial de Boxeo, al imponerse al ruso Nikita Zon.

La historia fue distinta para Divino Espinoza, quien noqueó a Ricardo Blandón para mantenerse como monarca de peso pluma de la Organización Mundial de Boxeo. Pero aun así, ninguno parece lis-to para tomar el lugar del Canelo.

“El Divino puede ser quien tome el mando de figura del boxeo mexicano a escala mundial, pe-ro la verdad no creo que pueda lograr todas las bolsas que Saúl. Es su momento y un tiempo adecuado para que vaya por Naoya Inoue, está creído y ha tenido buena guerra”, agregó González.

La más reciente ocasión que el Canelo ganó por la vía del cloroformo fue en 2021 ante el estadunidense Caleb Plant, desde entonces ha conseguido ocho victorias por decisión y dos derrotas. En total presume un récord de 64 triunfos, tres descalabros y dos empates.

El ocaso

Jhonny González sabe cómo es el ocaso en la carrera de un boxeador. Con el paso de los años su cuerpo no responde igual, los reflejos de gato ya no son los de antes y el temor de que las piernas fallen en un momento clave es mayor. Por eso da un consejo contundente: “para qué seguimos en este deporte si no estás al cien, arriba del ring puede llegar un mal golpe si uno busca aferrarse”.

Para el ex campeón del mundo, una de las claves de la derrota del Canelo ante Terence Crawford –que le costó perder el campeonato indiscutido– fue la velocidad de su rival y las lesiones que ha sufrido el tapatío. “Salió a boxearlo, lo superó en velocidad y ahí podemos decir que el tiempo no perdona. A pesar de que le conectó buenos golpes no pudo imponerse a su estilo. El cuerpo no engaña, no miente, sólo Saúl sabe en qué estado se encuentra”.

La figura del tapatío siempre ha dividido opiniones y por eso es difícil que sus peleas pasen desapercibidas. Hay aficionados que observan sus combates con el anhelo de verlo perder, mientras otros observan en él la figura de un ídolo que por años se ha mantenido en la élite del boxeo con grandes carteleras y contratos millonarios.

El más reciente fue el que firmó por cuatro combates y alrededor de 400 millones de dólares con Turki al-Shikh, asesor de la corte real de Arabia Saudita, responsable de organizar eventos deportivos descomunales en su país, y que vio en el mexicano una gran opción para atraer público.

“La verdad no sé si van a valorar más mi carrera cuando me retire, la gente nunca está contenta y no me preocupa mucho tampoco. Al final de cuentas son opiniones, si me hubiera afectado no hubiera logrado nada, y si fuera fácil todos estarían aquí”, comentó hace unos meses el jalisciense.

El Canelo afirmó en recientes entrevistas que “cuatro o cinco peleas más serían suficientes” y también reveló su anhelo por que su último combate sea en el estadio Azteca.

“Podría pelear durante mucho más tiempo por cómo me siento y por cómo está mi cuerpo, pero también tengo otros objetivos fuera del boxeo. Creo que ya lo he conseguido todo (en la disciplina), no hay mucho más que pueda hacer.”

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