Poste y Gool

A 5 años del River vs Tigres..

La Copa Libertadores obtenida en 2015 fue tan importante en su momento porque puso fin a la sequía de 19 años sin coronarse campeón de este certamen. De la mano de Marcelo Gallardo, River volvía a lo más alto del continente.

El 5 de agosto de 2015 la Ciudad de Buenos Aires volvió a ser testigo de las gloriosas noches coperas. El recibimiento de los hinchas millonarios bajo la feroz lluvia que azotaba las casi 70 mil almas logró paralizar las caras de los jugadores aztecas que hacían su debut en un marco con tanta presión. “En la final con River, muchos estaban hipnotizados con el entorno”, comentó el ex jugador del club Egidio Arévalo Ríos que disputó esa final.

Casi al finalizar el primer tiempo cayó la primera bomba al arco que protegía el argentino Nahuel Guzmán. Centro de Leonel Vangioni y palomita de Lucas Alario. El mismo que sentenció el pase a la final, ponía en ventaja a La Banda a 45 minutos de la gloria. Luego el segundo tiempo fue un vendaval que arrasó con lo que se interpuso. 2 a 0 por parte del uruguayo Carlos Sánchez de penal y el último gol llegó gracias a Ramiro Funes Mori tras un córner de Pisculichi. Cuando el uruguayo Darío Ubriaco finaliza el encuentro, se desató la locura monumental. Niños llorando, adultos también, todo desbordaba de alegría en una noche colmada por una lluvia bendita que regó de gloria el campo de juego tras 19 años de sequías.  

Para muchos de ese plantel la Copa Libertadores del año 2015 tiene un valor especial y único, empezando por el entrenador ya que fue él como jugador quien la obtuvo por última vez en 1996 y ahora lo hacía desde la línea de cal. Siguiendo por su capitán Fernando Cavenaghi, quien se despedía de su gente ganando el trofeo que tanto soñó y cerrando un ciclo eterno con el hincha riverplatense. Para los que volvieron en ese mismo mercado de pases en silencio y cumplieron a pesar de las críticas por su avanzada edad como Javier Saviola y Lucho González. Y ni hablar de lo que significó para el ex jugador uruguayo Rodrigo Mora, que tras las semifinales con Guaraní había firmado un pre contrato con el club árabe  Al- Nassr y luego de tocar el cielo con las manos se quedó simplemente por su felicidad con la banda roja cruzando su pecho.

Esto no fue todo, sino que siguieron otras tantas vueltas olímpicas más que lo coronaron como el ciclo más exitoso de todos los tiempos en el club de Figueroa Alcorta 7597, pero casi con seguridad, que esta Copa estará por siempre en el recuerdo de todos los hinchas de River alrededor del mundo. “Que 20 años no es nada”, decía Carlos Gardel. Pero 19, parecieron una eternidad. O mejor dicho: “Se nos pasó la vida”.

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